lunes, 7 de mayo de 2012

MODOS DE AFRONTAR LA CRISIS


MODOS DE AFRONTAR LA CRISIS
Ante una crisis como la actual cada uno puede afrontarla de manera distinta. Lo que sí está claro es que solo la enfrentamos cuando nos toca directamente, mientras tanto creemos que lo que les pasa a los otros a nosotros no nos va a tocar.
Vemos que la gente está perdiendo su empleo, que los que lo conservan ven reducidos sus derechos como trabajadores, que otros tienen peor suerte y también pierden la casa, la mayoría de las veces como consecuencia de haber perdido el empleo y ver como es  imposible pagar esa hipoteca que el propio banco les dijo que estaba avalada solo con el propio hogar pero que ahora resulta que no vale ni la mitad de lo que le dijeron por lo que tiene que entregarla y además seguir pagando la dichosa hipoteca de un bien que no tienen, sin que nadie le pida al banco responsabilidad por haber consentido esas valoraciones a todas luces desproporcionadas sabiendo, como sabían, que si algún día pasaba esto nadie iba a poder hacer frente a los préstamos.
Además vemos cómo el gobierno incumple una y otra vez sus promesas electorales y claro como nosotros no les votamos pensamos “que se jodan sus votantes, que les han engañado”.
Estamos observando como les quitamos derechos básicos a personas cuyo único delito es intentar buscar una vida mejor y que hay que pensar un momento cómo será su vida en su país cuando se conforman con lo que se conforman aquí, pero a los que no nos ha importado explotar, tanto a ellos como a sus países, cuando nos hemos apropiado de todas sus riquezas convirtiendo su hogar en un páramo en el que vivir es solo esperar.
Vemos claramente como están cerrando las puertas de la universidad a todos aquellos cuyas familias no puedan pagar una millonada para que sus hijos tengan la misma formación que otros, de los que solo se diferencian por haber nacido en una u otra familia pasando por alto el derecho de todo el mundo a buscar un futuro mejor y a tener las mismas oportunidades mediatizadas solo por la capacidad de cada uno.
La única receta que el gobierno parece tener clara es hacernos pagar dos veces por todo: por los medicamentos, que ya pagamos en nuestras cuotas a la Seguridad Social y que tenemos que volver a pagar al llevárnoslos de la farmacia, por las carreteras, construidas con nuestros impuestos y por las que vamos a tener que pagar para poder circular por ellas a la vez que aguantamos los baches de los que más vale no quejarse no vayan a darnos un pico y una pala para que los arreglemos nosotros…
Mientras tanto podemos ver que a todos los que de alguna manera son responsables de la crisis se les trata con extremada cortesía ofreciéndoles amnistías fiscales, usando dinero público para rescatar sus negocios bancarios, destrozando el futuro de millones de personas para contentar a lo que hemos dado en llamar “los mercados” y que no son sino los especuladores y usureros de toda la vida a los que por desgracia nuestros países, tan modernos y poderosos ellos, han entregado toda su independencia económica, solo que ahora no actúan desde una oficinita en el pueblo sino desde estupendos edificios con enormes pantallas que les mantienen informados de lo que pasa en todos los países para saber quién está a punto de ahorcarse pero no para ir a ayudarle, sino para ir a tirarle de los pies. Los mismos que han provocado el caos en el que vivimos y que recibieron grandes cantidades de dinero público para que no se hundieran y que ahora amenazan constantemente a los Estados con dejarlos caer si no cumplen todas su ordenes, y los Estados las cumplen, claro, porque creen que si no lo hacen se hunde el mundo y olvidan una regla de la economía de mercado que dice que tan importante es el que tiene el bien como lo es el posible comprador, si nosotros nos hundimos a ellos se les acaba el chollo.
Y todo esto lo vemos desde la barrera hasta que llega el momento en que nos toca directamente. Pues bien, no se equivoquen, ya hace tiempo que nos toca directamente. Cuando suben las tasas universitarias a la vez que endurecen el sistema de becas, cuando ponen en marcha el copago sanitario y se vanaglorian de no bajar las pensiones pero en cambio hacen que los pensionistas paguen una parte de los medicamentos que necesitan, cuando decretan amnistías fiscales mientras a la vez tratan a cualquier autónomo como a un defraudador en potencia, cuando cortan cualquier subvención a las energías renovables arruinando la posibilidad de independencia energética y haciendo aún más ricas y poderosas a las empresas productoras de energía sucia y contaminante, además de cara, y dejando el paso libre a otros países que sí ven que en esas formas de energía es donde está el futuro… cuando hacen todo eso y más, no olvidemos la promesa del Sr. Rajoy de que cada viernes habrá nuevas medidas de reforma, es a nosotros, es a ti, a quien atacan directamente. No solo a tu futuro y al de los tuyos sino también a nuestro presente, que están convirtiendo en pesadilla de la que además nos quieren convencer de que no hay salida posible nada más que la que ellos nos muestran.
Por todo esto ha llegado el momento de levantar la voz, de movilizarse, de demostrarles que estamos dispuestos a hacer sacrificios, pero no a que nuestros sacrificios solo sirvan para hacer más ricos a unos cuantos. No se trata de no gastar, sino de gastar bien. No se trata de no recortar sino de recortar en aquello que de verdad no hace falta, en aquellos gastos tan inútiles que nos sonrojan con solo pensarlo (aeropuertos sin aviones, coches oficiales para cualquier mindundi de la administración, millones para el ejercito y las confesiones, inversiones en AVE’s que van medio vacíos cuando muchas provincias no tienen ningún servicio ferroviario tradicional…)
A todos nos corresponde la responsabilidad de salir de esta crisis y de cómo será nuestra sociedad cuando lo consigamos. Tenemos que decirle al Gobierno que tiene que gobernar pero con nosotros y para nosotros, no solos y para los mercados.
No pienses que esto no va contigo, todos sufrimos las consecuencias de la crisis y todos sufriremos los resultados de las políticas que se están haciendo para salir de ella. La política y la democracia no es solo votar cada cuatro años, se construye día a día y es nuestra responsabilidad que esto sea así.
Por todo esto solo hay un modo de afrontar la crisis, defendiéndonos de ella y de los que con su excusa quieren arruinarnos pero no para ahora sino para siempre. Somos menos poderosos pero somos muchos más. Sal a la calle, protesta, da soluciones alternativas, defiende a los que más sufren las consecuencias de una crisis que no han provocado, participa. Si no sabes cómo hay partidos políticos, sindicatos, ong’s que sí saben, busca tu sitio y hazte oír, todos somos necesarios.
            Yo lo tengo claro, ¿y tú?