martes, 8 de diciembre de 2015

EL 20D vota a EQUO. Coge la papeleta de PODEMOS



El próximo día 20 habrá mucha gente que irá a votar y se encontrará la sorpresa de no ver la papeleta con el nombre de EQUO.
Y esto será así porque, a pesar de que EQUO sí se presenta a las elecciones, lo hará dentro de las listas de PODEMOS porque así lo hemos decidido la militancia del partido.
Esta frase encierra las dos claves de todo el proceso.
Por un lado demuestra nuestra confianza en los procesos de cooperación política y que, por encima de las
diferencias (grandes en algunos puntos, no tanto en otros) estamos dispuestos a colaborar para conseguir un cambio en la política de este país para hacer que la situación mejore para la mayoría de la población.
Por otro lado es importante porque es una decisión tomada por la militancia del partido, algo que la legitima más allá de cualquier otra cuestión al respecto. Algo que no es normal en nuestro sistema dado que en general se pretende que los militantes actúen como un ordenado y obediente ejército de acólitos. Esto nos cuesta un enorme esfuerzo y unas dolorosas campañas internas, pero nos afianza en nuestras convicciones democráticas y nos hace afrontar el futuro con la seguridad de saber que seremos lo que queramos y lo que decidamos entre nosotros.
En EQUO sabemos que el 20D nos jugamos mucho más que unas simples elecciones generales. Se pone sobre la mesa la posibilidad de que el ansia de cambio de la sociedad llegue al Congreso de los Diputados. Y la ecología política debe ocupar el puesto que le corresponde en ese cambio.
Tal y como está estructurado nuestro sistema electoral cualquier posibilidad de entrar en las instituciones pasa obligatoriamente por que seamos capaces de aglutinar nuestro poder de voto en algunas circunscripciones. La fuerza de nuestros votantes no sirve de nada si no se llega a unos mínimos en cada sitio, lo que hace que se pierdan miles de votos que no llegan a verse representados en la composición de la cámara.
Es por esto por lo que en EQUO hemos pensado que la única manera de responder, por un lado a la trampa de un sistema electoral que trata de perpetuar el poder en las manos de unos pocos y por otro a la necesidad expresada sobradamente en las calles de que el cambio llegue a las instituciones para que acelere la implantación de reformas necesarias y urgentes, es intentar una confluencia amplia que englobara a todas las fuerzas que apoyan un cambio radical y definitivo en nuestra sociedad y en el que se pudieran ver representados todos los ciudadanos que en los últimos años vienen reclamando este cambio.
El camino ha sido duro y difícil. A cada cual le tocará en su momento explicar cual ha sido la razón de las decisiones que haya tomado. El caso es que esa confluencia amplia no ha sido posible y ello nos ha llevado a tener que decidir de qué manera podíamos representar mejor a la ecología ante las elecciones.
Y esa decisión ha sido ir englobados en las listas de PODEMOS a través de un acuerdo electoral.
Por encima de dudas y contradicciones, ha pesado la importancia de saber que el momento es ahora y que tenemos que estar ahí, porque somos necesarios. La crisis social que padecemos, el enorme aumento de las desigualdades y el cambio climático así nos lo atestiguan.
Atrás deben quedar las heridas del proceso. La colaboración en base a las coincidencias debe ser el objetivo y la base sobre la que trabajar. No pensamos igual, es obvio puesto que si lo hiciéramos seríamos un solo partido y no dos, pero sí coincidimos lo suficiente en los objetivos de cambio como para que de nuestra colaboración pueda salir el impulso que haga que todo cambie.
Tampoco creo que se haya cerrado el proceso. La confluencia va más allá del 20D y no debe nunca darse por cerrada. Las puertas no se cierran a la colaboración y seguro que pasada la vorágine de las elecciones se podrán acometer más acuerdos y colaboraciones entre las distintas fuerzas políticas, que incluyan además a quienes no entren en el Parlamento, pero tengan el mismo objetivo que todos nosotros. La gente de la calle, aquellos a los que se les llama “los de abajo” y que simbolizan lo más duro de esta crisis y de todas las crisis por las que nos han hecho pasar, aquellos que siempre están a nuestro lado y a los que debemos nuestro trabajo y para los que nos esforzamos a diario, nos lo están pidiendo. El esfuerzo de confluir y cooperar en política no es nada comparado con el esfuerzo que supone sacar adelante el día a día de miles de familias españolas. 


En este viaje no vamos de vacío. Llevamos nuestro programa , elaborado con la colaboración de toda la militancia, organizaciones sociales y ciudadanos particulares que han querido participar. Nuestro proyecto sigue siendo el mismo, el que los verdes llevamos muchos años defendiendo en el Parlamento europeo y en muchos parlamentos autonómicos y ayuntamientos de la geografía española.
Como dice Naomi Klein en su libro sobre el cambio climático “Esto lo cambia todo”: No existen los Mesías. No vamos a votar por seguidismo fiel ni por odio visceral a nadie. Vamos a hacerlo por unas ideas, por un proyecto, por una sociedad y por un mundo. No somos lo que decimos, o dicen, que somos. Somos lo que hacemos y sabemos con quien coincidimos cuando lo hacemos.
El 20D vota a EQUO, vota a la ecología política, en las listas y la papeleta de PODEMOS